sábado, 20 de septiembre de 2014

La Viga y la Pelusa

Después de varios meses de no tener tema de conversación, decidí desempolvar este blog para volver a opinar sobre lo que me inquieta, incomoda o alegra. Y vaya que si estoy incómodo con lo que está sucediendo en tormo a Miley Cyrus. Para los que todavía no estén enterados (que con la inmediatez del Internet, no lo creo), resulta que la otrora Hannah Montana decidió hacer su patentado twerking, cuando uno de sus bailarines le golpeó el trasero con una bandera mexicana.

Estamos de acuerdo que sí cometió una falta de respeto hacia el pueblo mexicano pues no se puede jugar con algo tan patriótico como la bandera, pero no nos hagamos tarugos tampoco. La verdad es que ella no es la única que ha hecho lo mismo, y tal vez salga impune como aquellos. Recordemos el escándalo que provocaron Paulina Rubio, Irán Castillo y Thalía cuando decidieron usar la bandera como aderezo de una parcial o total desnudez, o cuando Luis Miguel la utilizara como contraportada de su disco "México en la piel" (Sí, Luis Miguel cometió el delito de cantar ranchero... pero bueno).

Miley Cyrus desata polémica por uso de bandera mexicana

Ahora, cuando se juega con México en el extranjero, aquí se ofenden, se rasgan las vestiduras y exigen disculpas inmediatas. Casos hay muchos, desde asultos banales como cuando Mónica Naranjo insultó al público mexicano en Rolling Stone comparándose con Hernán Cortés o Tiziano Ferro diciendo que las mujeres mexicanas eran feas y tenían bigotes (aunque defendió a Salma Hayek), hasta asuntos más "serios".

Como cuando en "Top Gear" usaron un auto para burlarse de la cultura mexicana o en el "Big Brother" australiano le aventaron frijoles a la bandera, que por cierto, tenían los colores verde y rojo invertidos de acuerdo con su posición.

Está bien que uno como mexicano se indigne por algo que a todas luces es una ofensa, pero tampoco queramos hacernos los santitos, porque eso no nos queda. Sobre todo porque este lindo pueblo nuestro, la tan querida "raza de bronce", también tiene sus ratos de misoginia, homofobia y, hay que decirlo, xenofobia.

Ejemplos: ¿Hemos constatado que los gallegos son tan carentes de inteligencia que se ha inventado todo un catálogo de chistes a sus costillas? O lo peor, no hay comediante mexicano que no se burle, o de un gallego, estadounidense, chino, argentino... bueno, pónganle la nacionalidad que quieran.

Es más, como dijera Saúl Hernández, el vocalista de Caifanes, el peor enemigo de un mexicano es otro mexicano. Cuando alguien destaca en cualquier ámbito de la sociedad, nunca falta hacel que quiere demeritar lo conseguido diciendo que "se acostó con el jefe", o "dio mordida" o "usó sus atributos", etcétera.

También, si el triste fenómeno del bullying (que yo también sufrí) está creciendo, es en parte, porque nadie ha podido parar el hecho de ofender por el simple hecho de hacerlo. Ya los niños detestan a sus compañeros hasta porque tiene otro color de cabello, o de ojos, o porque tiene sobrepeso o está delgado, o porque usa lentes. Y lo peor es que nadie hace nada. es más, si nos fijamos, programas como "La rosa de Guadalupe" o "Como dice el dicho" parecen promotores del bullying en lugar de buscar una solución.

Podría extender el tema de muchas maneras, pero tampoco quiero aburrir. La reflexión es la siguiente: No mires la viga en el ojo ajeno, si no ves la pelusa en el propio. Sí, duele que un extranjero se burle de México, pero duele más cuando en México se burlas de otras nacionalidades y el dolor todavía es más insoportable cuando este odio se manifiesta entre nosotros mismos como mexicanos. Podrán estar de acuerdo o no conmigo, pero esto es lo que pienso.


lunes, 30 de abril de 2012

Maldita Inocencia

Hoy fue 30 de abril, y muchos aprovecharon para volver a sacar a la luz sus fantasías infantiles reprimidas (y deprimentes). No faltó el programa de televisión que pusiera a sus conductores vestidos de niños, princesas de cuentos o (peor) superhéroes y en general, las redes sociales contribuyeron a la falsa nostalgia poniendo en las fotos de sus perfiles imágenes de cuando los sujetos en cuestión eran niños.

Pero yo no comparto para nada esa idiosincracia. A decir verdad, a diferencia de muchísimas personas, a mí me daría mucha tristeza volver a ser niño. Las causas son simples: no quiero volver a repetir los tristes tiempos en los que se me decía qué decir, qué hacer, cómo comportarme, cómo comer, cómo pensar, a quién amar y en quien creer y ser discriminado cuando me atrevía a romper esos moldes convencionales.

Estoy comenzando a sospechar que esa fue la causa de mi alto rendimiento académico. Como nadie quería jugar conmigo en los recreos, lejos de deprimirme, me fabriqué mi propio mundo. Inventaba mis propios juegos, me comía solo mi comía y optaba por los trabajos individuales, pues los trabajos en equipo los hacía cuando ya de plano no había remedio. Así, poco a poco fui convirtiendo a los estudios en un infalible escudo contra la sociedad que se atrevió a no ver todo lo que yo tenía en ese entonces.

Así me lo pasaba con mi familia. A mí nunca me enseñaron que yo podía tener una opinión propia, que podía escoger mi propia religión, y que los hombres podían amar no solamente a las mujeres. Cuando era niño, viví un mundo bastante monstruoso, en el cual nunca adquirí algún amigo y parece que me quedó el estigma.

Por eso, mientras muchos quieren volver a ser niños y volver a vivir esos momentos, pues la mera verdad yo no. Más bien, yo ya quisiera acabar de tajo con todo. Mi infancia es el equivalente al primer error cometido. Y vaya que sí han sido muchos los errores que he comentido. El día de mi nacimiento fue el inicio de toda una serie de catástrofes personales que acabaron en una mala elección de carrera, influida en sueños personales que nunca debieron haber salido a la luz, y un desempleo que ya pinta para ser perpetuo.

Se dice que los niños son los seres más felices del mundo por que son inocentes, puros y castos. ¡PUES MALDITA INOCENCIA!, y maldita porque no permite un pensamiento propio de las personas cuando alcanzan cierto grado de madurez. Maldita, porque permite manipulaciones masivas y los padres hacen de sus hijos lo que ellos quieren que sean sin darles la oportunidad de elegir. Maldita, porque todos en realidad quieren dejar esos años atrás para después agarrar una melancolía estúpida y querer revivir momentos que nunca debería volver.

Bueno, eso es lo que pienso, y si no están de acuerdo, tienen derecho a no estarlo, pero tampoco me insulten coo es su costumbre. esto es lo que pienso de este (patético) día y sobre la infancia.

miércoles, 11 de abril de 2012

Crítica e Ingenua Infancia


Esta semana los niños se han convertido en nota, aunque no por las razones correctas, en primer lugar, por la salida a la luz de un video patrocinado por el movimiento "Nuestro México del Futuro" en el cual se ve a un gran número de niños haciendo sendas exigencias a los políticos. estos infantes se presentan protagonizando actos de represión, violencia y corrupción, demostrándonos qué tan bajo hemos caído como sociedad; eso sí, aderezado con la canción de José José "Una mañana".

Un video que invita a la reflexión
Desde su publicación, ha generado toda una serie de críticas, desde aquellas que están a favor del mensaje que están tratando de dar, hasta aquellos a los que les molesta el ver a infantes en un video así. Hay que ser objetivos con esto: el mensaje que se da es brutal, puesto que los niños, que malamente son llamados el futuro de México (cuando en realidad deberían ser el presente inmediato) se están quejando de cosas que, sinceramente, no les atañen, y ya cuando les toca por mala fortuna, entonces la infancia se pierde.

El título de este documento audiovisual no podía ser más preciso ni atinado: "Niños incómodos exigen a candidatos" ¿Por qué? Porque si desde ahora, esta próxima generación ya se está quejando, cosa que no hicieron los que hoy tienen 20, ni los que hoy tenemos 30 ó 40 años, qué será de ellos cuando crezcan: una generación mucho más crítica y con más exigencias  que las otras.

Y vaya que si el mensaje para los candidatos presidenciales es más que contundente: “Si este es el futuro que me espera, no lo quiero. Basta de trabajar para sus partidos y no para nosotros. Basta de arreglar el país por encimita. Doña Josefina, don Andrés Manuel, don Enrique, don Gabriel: se acabó el tiempo, México ya tocó fondo ¿sólo van a ir por la silla o van a cambiar el futuro de nuestro país?”. Y justo ahora que los partidos se están dando entre ellos hasta con la cuchara.

Qué tan fuerte fue el golpe que causó la aparición de este video, que algunos diputados sintieron pasos en la azotea y exigieron su retiro del aire, alegando que no hay garantías acerca de la preservación de los derechos de los niños que participaron aquí. No deja de ser irónico, sobre todo cuando los presidenciables aceptaron el reto... bueno, todos menos López Obrador, que una vez mostró la intolerancia ante las cosas que lo critican.

Eso sí, mientras los diputados se indignan al ver niños en un spot con tintes políticos, hacen mutis al tratarse de realizar un show pseudoinfantil con intenciones pederastas llamado "Pequeños Gigantes" que desafortunadamente va por su segunda temporada. Y digo desafortunadamente, por que se trata de un programa en el que los niños realizan bailes eróticos, cantan temas propios de adultos y alburean a la menor provocación. Es decir, no se les respeta la infancia.

Los responsables de este bodrio son Rubén y Santiago Galindo, productores de televisión que se han especializado en convertir las noches de los domingos en una reverenda porquería, así como galilea montijo (con minúscula porque es una cualquiera), actriz y conductora (bueno, dizque) a la que nos han querido vender como inmaculada y prototipo de la mujer mexicana cuando para poder casarse, ya con un niño en su vientre, ya había roto dos matrimonios.

Un programa que debería ser evitado
En otros países, estas producciones han sido denunciadas y, por consiguiente, sacadas del aire, debido a que sí hay leyes que avalan los derechos de los niños, en México pareciera que les cae en gracia ver a una niña de 9 años cantando "La Gata bajo la Lluvia", una pareja de infantes bailando lambada y a otros niños hablando sobre próstatas, menopausia y faltas ortográficas.

¿Porqué se les celebra a niños que hacen cualquier payasada para entretener al público, pero se les quiere censurar a aquellos que hacen críticas que no se guardan nada hacia la forma en la que está conducido este país? ¿Con qué clase de infancia debemos quedarnos los mexicanos, con la crítica que exige un futuro mejor, o con la ingenua que cree que está bien tocarle los pezones a la conductora de un fútil programa de televisión?

martes, 3 de abril de 2012

Abascal estaría orgulloso

Una mala telenovela con un mensaje de odio hacia las mujeres.
Odio la telenovela "Por ella soy Eva". No solamente por ser un mal ejemplo de televisión del siglo XXI, sino porque da un mensaje terrible hacia la vulnerable y ya de por sí estúpida población mexicana. Es que de verdad todo es un mal conjunto, de personajes, libretos, escenografía, música, es una telenovela que incluso en los años 80 ó 90 estaría fuera de lugar.

¿De qué va? Un hombre mujeriego engaña a una mujer con tal de llevarse un buen proyecto para su trabajo en un importante emporio hotelero. La mujer se da cuenta del engaño y lo manda a volar. Él se enamora y decide contarle todo, pero un fraude millonario es cometido en su nombre y se ve forzado a huir. En el camino, sufre un accidente automovilístico en el cual lo dan por muerto. Pero tiene que limpiar su nombre y recuperar a su amada, así que decide adoptar una nueva identidad... y vestirse de mujer.

De entrada, es muy peligroso jugar a vestirse del sexo opuesto cuando en México todavía hay un marcado machismo y una misoginia galopante. Es cierto, las mujeres han conseguido ciertos derechos, pero todavía no pueden ser equiparadas con los mismos derechos de los hombres, sobre todo porque las mujeres a cargo de puestos políticos (o quienes aspiran a los mismos) y algunas feministas... pues viven pensando y existiendo como hombres.

Ahora bien, ¿cómo se les ocurre poner a un protagonista que se viste de mujer, cuando en este país los hombres que se visten de mujeres son señalados, burlados, vilipendiados y hasta asesinados? ¿De qué diablos se trata? Es un doble mensaje: 1) Si te portas mal como hombre, tu castigo debe ser comportarte como mujer; y 2) las mujeres no valen nada.

Lo peor del caso es que la gente no se da cuenta y habla maravillas de las actuaciones, sobre todo de Jaime Camil y Lucero, cuando en realidad es un proyecto monstruoso que atenta contra muchas libertades, y no sólo de las mujeres. Lo celebran, se les hace simpático y hasta risible que un hombre vea la valía de la mujer solamente por vestirse como ellas.
La mujer siempre ha sido humillada, y la televisión hace proyectos que celebra esta violencia, aunque no sea física.

Por que no sólo es el personaje de Camil: Jesús Ochoa interpretando a un jefe con aires completamente misóginos; Carlos de la Mota con dos mujeres, una le da el amor y otra el placer; Pablo Valentín celoso del éxito de su esposa (Tiaré Scanda) y la obliga a renunciar al trabajo para dedicarse al hogar; Marcelo Córdoba de villano mujeriego (peor que Camil); Manuel Ojeda odiando a su hija (Lucero) por haber sido madre soltera y tratando a su mujer (Leticia Perdigón) con la punta del pie... ¿Le sigo?

Aunque las mujeres tampoco ayudan mucho. ¿Qué tal los anuncios de English Lady, el famoso desodorante con feromonas que tiene como slogan "Domestícalos"? Esta clase de anuncios no sólo no dignifican a la mujer, sino que las convierte, al menos en pensamiento, en hombres. La violencia intrafamiliar está en aumento, y muchas veces esta violencia no tiene que ser física, sino de palabra, pensamiento, obra y hasta omisión (parafraseando a una oración muy famosa), y de verdad, no es posible que la televisión haga proyectos que celebren esta misoginia.

Este asunto me hizo recordar ese comentario emitido en el 2001 por el entonces secretario del Trabajo y Previsión Social, el hoy fallecido Carlos Abascal Carranza, en el sentido de que las mujeres deberían dedicarse a las labores del hogar y no hacer trabajos propios del sexo masculino. Si "Por ella soy Eva" se hubiese emitido en ese año, no hubiese significado más que la materialización de ese comentario. Bueno, ¿no resulta que hasta está casi beatificado?

Hoy Abascal ya no está entre nosotros, pero si viera un capítulo de esta telenovela, estaría orgulloso de haber sembrado una semilla de misoginia llamada "Por ella soy Eva", y luego que los mexicanos lo celebran como si fuera "Boardwalk Empire", pues no se vale, de verdad.

lunes, 2 de abril de 2012

A dónde vamos a parar...

Siempre nos quejamos de que los jóvenes no tienen futuro en un país que envejece cada día más, que si los "ninis", que esto o lo otro, pero también el país no pone de su parte para poder darle cobijo mediante el estudio o el trabajo y evitar que terminen en la calle, o como parte de los grupos delictivos.
La UNAM es sólo un caso de que ya no hay cupo en las Universidades para sostener a tanto joven, quienes tienen que sobrevivir como pueden.

Esto lo comentamos por que se dio a conocer que más del 90% de los jóvenes que presentaron el examen de adimisión a la Universidad Nacional Autónoma de México no alcanzaron los aciertos suficientes para acceder a un lugar en la Máxima Casa de Estudios. Déjense el asunto de la preparación: si se asignaron poco más de once mil lugares, eso significa que más de 110 mil personas se quedaron sin oportunidad de entrar... al menos por el momento.

Así es, menos del 10% de los solicitantes se quedó con un lugar. Es triste, puesto que este es sólo un ejemplo de cómo hasta los centros educativos ya no tienen cupo para tantos jóvenes, lo que incumple con el derecho de todos a la educación.

Esta es la primera vez que muchos de estos jóvenes se van a topar con pared si se trata de querer cumplir sus ilusiones, pues además, estos tiempos ya no están como para esperar a cumplir sueños. El tiempo corre más rápido que nunca y aquí ya no se trata de "luchar para ver realidad mis anhelos", sino de "sobrevivir" a lo que sea.

Sí, sé que eso equivale a obtener una posición conformista, pero de por sí este país tiene más de la mitad de la población joven, o sea, que esto es apenas el principio del darwinismo social. Se está rechazando a una cantidad impresionante de una universidad, pero cuando los aceptados salgan y se enfrenten al mercado laboral, va a ser totalmente peor, puesto que la competencia por una plaza laboral será feroz.

¿Qué alternativas tienen para poder sobrevivir? Pocas. Entre pagar una universidad privada (la menos probable), hacer una carrera abierta en una universidad patito, estudiar y prepararse para una oportunidad más, o de plano ponerse a trabajar y abandonar para siempre el sueño de querer ser alguien en la vida. Tristemente, esta opción es la más socorrida, puesto que en este país, los 30 años equivale a la ancianidad laboral y es prácticamente imposible contratarse.

En este país se tiene la falsa creencia de que se lucha por sus jóvenes, y decimos falsa porque este pequeño panorama es una muestra de que ocurre completamente lo contrario, el país ya está echado a perder gracias a la gran falta de oportunidades. De ahí, que haya taxistas con licenciatura, obreros que podrían tener vivir de su carrera pero que no lo hacen, y por el otro lado, gente que no tiene las cualidades necesarias para triunfar, pero que se amparan bajo los oscuros vínculos del compadrazgo y del amiguismo (la corrupción, pues) y triunfan. Sí, la vida es injusta, pero hay veces que sólo puede funcionar de esta manera.

A dónde vamos a parar, porque los jóvenes tienen todas las de perder en un país como este...


viernes, 30 de marzo de 2012

Gane quien gane... todos perdemos

Hoy iniciaron las campañas para ver quién se convierte en el próximo presidente de este país. Y al menos yo tengo sentimientos muy encontrados, pues en los pocos periodos de transición que me ha tocado vivir, nunca había visto una lucha tan dispareja entre los cuatro postulantes. Como en todos, hay uno que está dominando las encuestas, pero los veo tan faltos de todo y tan llenos de nada, que ya no sé si emitir mi voto o no.

¿Por qué? Así como están las cosas en esta nación, ya no se espera a alguien con vocación de servicio que tenga la intención de componer el rumbo, pues evidentemente estamos en camino al vacío sin escalas y sin regreso. Más bien, parece que el único motivo para postularse es el obtener un puesto por el que obtendrá un sueldo vitalicio, pues cuando acaben sus funciones, recibirán unos cuantos miles de pesos al año que les permitirán vivir cómodamente hasta el fin de sus vidas.
Cuatro candidatos presidenciales, ninguna propuesta de salvación para este país.

Los candidatos hablan por sí mismos:

Primeramente, creo que Enrique Peña Nieto, el favorito de muchos, nos ha demostrado desde finales de año su incapacidad para conocer lo más elemental. En la Feria Internacional del Libro no se aventó un yerro como cambiarle el nombre a un escritor (como el célebre "José Luis Borgues" de Vicente Fox), pero eso de no poder contestar con claridad sus tres libros que lo han marcado, no saber el precio del kilo de tortillas (y justificarse con la tota frase de "no soy la señora de la casa") y no conocer a cuánto asciende el salario mínimo, sí es como para encender los focos rojos. No pretendemos meternos en detalles personales, pero a decir verdad, si va a dejar al país como dejó al Estado de México, mejor que se abstenga.

Para mí, Josefina Vázquez Mota representa la típica mujer con pensamientos masculinos. Es un reto competir por un puesto presidencial en un país machista, homófobo, y donde la mujer aún no es reconocida en todos los aspectos sociales, pero si a esto le agregamos que durante el sexenio de Felipe Calderón, esta mujer anduvo volando por varias secretarías sin dejar resultados concretos en ninguna de ellas, y además, su popularidad entre los panistas no fue vista por el propio mandatario, también la tiene difícil. Obviamente, tampoco tiene las facultades para obtener un cargo de esta magnitud.

Y de Andrés Manuel López Obrador, podría hablar y mucho. Desde 2006 le tengo una animadversión especial a este hombre, pues al hacer el berrinche de su vida, sólo por haber perdido las elecciones, me quedó claro que se trata de un enfermo crónico de poder, que sólo se aprovecha de la bandera de los pobres y necesitados para esconder sus verdaderas intenciones. Lo complicado no es dejar que llegue, lo difícil va a ser sacarlo si llega (vean a Hugo Chávez en Venezuela) y cómo va a causar destrozos poniendo a los pobres como pretexto. Para mí, éste es el peor de todos... lo siento, y más por sus temibles colaboradores: Dolores Padierna, René Bejarano, Gerardo Fernández Noroña, Manuel Bartlett...

Gabriel Quadri es totalmente una incógnita, pues esta candidatura fue totalmente improvisada, al terminar la alianza que Nueva Alianza tenía con el PRI y esto fue cocinado al vapor para que Elba Esther Gordillo no se quedara fuera de la jugada. Quadri no tiene experiencia como político, más bien, es un destacado activista social, ecologista e investigador que está a punto de ser comido por un ambiente tan corrupto y lleno de lodo como el político. Habrá que esperar a ver con qué sorpresitas nos sale... pero tampoco es garantía, dada la reputación de su patrona.

Ninguno de ellos tiene clarificadas sus propuestas. Las irán presentando conforme el paso del tiempo. Más bien, lo único que provocarán es una impactante contaminación del paisaje urbano y su sobrexposición en los medios de comunicación hasta que uno diga basta. Y las que hagan, seguramente no las llevarán a cabo. Acordémonos de Calderón, que enarboló su campaña como "el presidente del empleo", mismo que no sólo no llegó, sino que acabó con las esperanzas de que los profesionistas vivan de sus carreras y que los comerciantes amublantes y demás subempleados crecieran desmedidamente.

Asimismo, prometió respeto a las ideologías y libertades, mientras ha impedido que gays y lesbianas conquisten derechos en ciertas entidades, ha impuesto sus ideas religiosas y de hecho, su más reciente gracia es el asesinato no oficial de la laicidad. Y bueno, si hablamos de la inseguridad y su estrategia fallida, que lo único que ha dejado son muertos a diestra y siniestra, lo que obtenemos como suma es uno de los periodos presidenciales más tristes en la historia de nuestro país.

Pero también nosotros como ciudadanos tenemos muchas culpas. En vez de protestar, celebramos; en vez de manifestar opiniones, nos ponemos a emborracharnos. Ya quedó claro entonces: 201 años como nación independiente (si se toma en cuenta desde 1810) no han servido de nada. Y luego dejamos que políticos que no tienen claro lo que quieren manifiesten sus deseos que tomar las riendas de este país.

En fin, bienvenidos a otro episodio de la serie sexenal "GANE QUIEN GANE... TODOS PERDEMOS", hasta nosotros que no estamos bien conformados como sociedad. El 1 de junio sabremos qué tal nos va a ir como estado fallido.

jueves, 29 de marzo de 2012

¡Gracias por los huevos!

Se fue una gran serie de televisión
Hay veces en las que uno no puede entender a los grandes corporativos televisivos acerca de su visión de competencia. Algunos realmente se esfuerzan por traer grandes proyectos a nuestras pantallas, y otros juegan con lo que quieren ver los televidentes y nos presentan cualquier cosa con tal de venderla, y como saben que al público le gusta entretenerse con la TV, pues ahí vamos a tragarnos casi cualquier cosa que nos presenten por este medio. De ahí que generalmente sea concebido como "la caja idiota".

Pero no todos los programas de televisión son malos. Hay unos que son mucho más pensados y realmente crean conciencias y nos dejan pensando. Proyectos que tienen tanto éxito que los demás canales los ven como competencia y buscan la manera de acabar con ellos, en un plan malsano de competencia sucia. Ayer, precisamente, se despidió uno de esos proyectos.

Por supuesto, nos estamos refiriendo a "XY". La serie acerca de una revista enfocada en el público masculino, lo que dio pie a toda una serie de situaciones que iban desde la introspección, hasta las típicas historias de infidelidad, traiciones y descubrimiento interior. La cuestión es que hasta esos tópicos los manejaron de manera diferente, y por eso tuvo conexión con un público ávido de historias con más inteligencia que el resto.

Pero no solamente fue el guión lo que los llevó a la cúspide. También tuvo un reparto bastante consistente y talentoso que deben presumir su presencia en este proyecto con letras de oro: Juan Carlos Barreto, Javier Díaz Dueñas, Mauricio Issac (sustituido parcialmente por Américo del Río), Claudio Lafarga, Sophie Alexander, Eduardo Arroyuelo (sustituido por José María Torre), Luis Gerardo Méndez, Fernando Becerril, Oswaldo Zárate, Alejandra Ambrosi... perdón los que me falten pero aquí hasta los extras eran espectaculares.

Qué tan hermosa fue de principio a fin, que ha sido de las pocas series mexicanas nominadas a las Ninfas de Oro, premio que otorgan en Mónaco a lo mejor de la televisión por marcar nuevas tendencias en la misma industria, y aunque no ganó, es muy gratificante que en México haya proyectos que puedan llegar tan alto.

Pero, si era tan buena, ¿porqué se fue "XY"? Tuvo dos temporadas de 12 capítulos cada una, y la tercera fue únicamente de siete. Supuestamente, diputados del Partido Verde Ecologista de México recibieron quejas sobre el lenguaje de varias de las series de Once TV México. No solamente fue esta serie, también le tocó un poco de raspa a "Bienes Raíces" y "Soy tu fan", así como las temáticas que iban desde las infidelidades hasta la diversidad sexual (aparecían personajes gays o lésbicos que no eran las típicas "loquitas" que muestra la televisión convencional).

La cosa es que estos representantes acusaron pedir al canal del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que moderara sus contenidos, sobre todo, tratándose de una señal que se maneja con recursos públicos. Tiempo después recularon, y aunque el daño estuvo parcialmente hecho, pues muchas de estas series decidieron retirarse para no disminuir su calidad, se fajaron los pantalones, se agarraron de los tanates y fueron fieles a los contenidos propuestos desde un principio: valientes desde principio a fin.

Gran balance entre historia, reparto y valentía
Es horrible hacer comparaciones, pero mientras en las series de Once TV las palabras soeces tenían hasta fundamento, hay programas promovidos con gran publicidad y que son seguidos por masas, como "Guerra de chistes", "Las lavanderas" y "El Show de Óscar Burgos" donde se insulta simplemente por insultar y ¿a ellos no les dicen nada?

Es más, ¿porqué a los diputados del Verde les brinca que haya una pareja gay que se demuestra cariño abiertamente, mientras que Laura Bozzo dice "putita" en El Canal de Las Estrellas y la Secretaría de Gobernación se lava las manos al respecto?

Por eso pasará a la historia "XY", por ser una serie sin tapujos, por ser un proyecto que abrió verdaderamente la caja de Pandora en cuanto a los proyectos masculinos en televisión. Digo, antecedentes no hay muchos, pero este sí marcó tendencia. Es una lástima que ya no esté en las ondas televisivas, y ojalá alguien lo retome o lo rescate.

¡Gracias por los huevos, "XY"!