Según una definición común de diccionario, la paranoia suele definirse como "un estado de salud mental caracterizado por la presencia de delirios autorreferentes", es decir, se quiebra el sentido de la realidad y se fabrica una nueva.
Vivimos en un mundo demasiado complicado para ser cierto, donde las libertades poco a poco se han ido perdiendo y parece que la esclavitud está haciendo un regreso triunfal. Pero no es la intención de este esfuerzo querer fabricar una nueva realidad, ni mucho menos querer basarnos en ideas filosóficas, es decir, el mundo no funciona como debería, pero eso no implica que no funcione.
La política, la economía, el deporte, los espectáculos, la cultura... bueno, la vida se rige por este sistema. pero si bien no podemos hacer grandes cambios (por ahora), sí podemos manifestarnos como somos. Por eso decidí crear este blog, porque hay que sacar todo lo que tengamos por dentro antes de que se nos eche a perder (o peor, la vida misma nos haga cambiar de opinión).
Son sólo opiniones personales. Ni pretendo cambiar la forma de pensar de nadie, ni quiero que nadie me la haga cambiar. Tengo mis convicciones muy arraigadas acerca de la cultura, la ciencia, ese asunto malamente llamado religión e incluso las diferentes cosmovisiones acerca de la vida. Más bien, pretendo que la gente se despabile un poco sobre todos esos tópicos, tanto los sencillos como los delicados, que nos atañen como sociedad, pero sólo un poco, no puedo ni quiero hacer milagros.
A partir de hoy, le construiré su casita a la paranoia para que ya no tengan que emigrar a diferentes tipos de personas, espero les guste. Y aunque suene a cliché, si a una persona le gusta lo que escribo, entonces el blog habrá valido la pena.
¡BIENVENIDOS A LA CASITA DE LA PARANOIA!
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